Liderazgo
Líder o Jefe...
Los roles de liderazgo no
necesariamente se complementan con los cargos directivos, es decir,
si bien la condición ideal para ejercer el rol de Jefe (en el caso
educativo Directores y Coordinadores) sería contar con las
habilidades del liderazgo, esto no siempre se corresponde, muchas
veces se encuentran en las instituciones personas en cargos
directivos porque llenaban los requisitos legales o
antimorales(amiguismo, palanca), pero sin embargo no poseen
características de líder por ninguna parte. Esto ocurre porque el
liderazgo es más bien una serie de características intrínsecas
asociadas a las habilidades, capacidades y destrezas para motivar a
quienes le rodean y convocarlos en torno a un objetivo dado.
En este sentido, para Grinberg (1999)
“es imprescindible que el líder educativo posea el entendimiento,
el conocimiento, la visión, los hábitos de pensamiento y acción,
la disposición de indagar, cuestionar y problematizar, la
inclinación a tomar riesgos y a experimentar y evaluar
consecuencias, las habilidades para crear espacios y prácticas
cuidadosas, dedicadas, respetables y respetuosas, confiables,
estimulantes, preocupadas y que contribuyan a desarrollar comunidades
de aprendizaje donde se avance en la democracia, la equidad, la
diversidad y la justicia social”. Es entonces parte del desempeño
de un líder educativo reunir y direccionar los mejores esfuerzos del
colectivo en torno al beneficio de la mayoría y hacia el logro de
los objetivos; siendo para ellos activos, emprendedores, sensibles y
atentos a los cambios, con capacidad de construcción, capaces de
convocar a participar, con capacidad de previsión, persistentes y
delicados, flexibles, que sepan escuchar, pacientes, voluntariosos,
seguros de sí mismos, creativos, organizativos, rigurosos, capaces
de delegar, empáticos, asertivos y críticos, entre otras muchas
características.
Si bien es difícil reunir todas estas
cualidades en una sólo persona, muchas de ellas se pueden
desarrollar de forma consciente, trabajando desde la autocrítica y
el autoperfeccionamiento, sobre todo en el caso de aquellas personas
que asumen roles de gerencia sin contar con los de liderazgo. En
estos casos, los gerentes y personal directivo, pueden y deben
activar mecanismos metacognitivos que le permitan adquirir y
desarrollar la “inteligencia gerencial”, en la que se combinen el
sentido de finalidad, la capacidad de planificación, la capacidad
para administrar recursos, la capacidad para comunicarse
asertivamente, la capacidad para motivar, la capacidad para manejar
conflictos, la capacidad de análisis y síntesis, la capacidad para
hacer seguimiento de procesos, la capacidad para asumir riesgos y
tomar decisiones, la capacidad autocrítica. En la medida en que se
asuman estos cargos con la disposición de hacerlo bien y no sólo
por llenar el ego, se apreciará un esfuerzo por alcanzar las
cualidades y capacidades necesarias para conjugar los dos elementos
(Gerencia y Liderazgo), favoreciendo en gran medida el desempeño
propio y de la organización.
Para reflexionar un poco:
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